DEJANDO MEMORIA Y VIDA EN ESTE LUGAR

11 de agosto de 2006

Me gustan las manos de mi papá....

Me gustan las manos de mi papá, será por eso que pongo tanta atención en las manos de los hombres?
Las manos de mi papá son cuadradas, gruesas, con uñas igualmente cuadradas, no están maltratadas pero tampoco son manos de alguien que nunca haya trabajado en su vida.
Siempre que estoy cerca de algún hombre, critico sus manos hasta el cansancio, y de verdad! no las comparo con las de mi papá, sería inútil, cada quien tiene sus propias manos y estilo! pero no puedo evitar criticar unos dedos delgados, sin el puño grueso, peinso que esos hombres son demasiado inocentes, cuando eso me pasa, me interrumpo a mi misma y prefiero voltear a otro lado para evitar levantar sospechas sobre lo que pienso de las manos del hombre que esté observando en ese momento.
Pero, por otro lado, nunca he tenido una pareja con las manos parecidas a mi papá y eso me alegra porque quiere decir que no estoy buscando a alguien que se parezca a él, y con eso del subconsiente pues uno nunca sabe. Una vez, anduve con un chavo que casi, casi tenia las manos parecidas a mi papá, solo que este tenia los dedos más chicos.
Los hombres que tienen el puño ancho y sus dedos terminan en punta, necesitan mucho tener a su mamá cerca (siempre me alejo de esos). Hay otros hombres que tienen las manos demasiado gruesas de tanto trabajar, incluso las uñas son anchas y aveces las traen sucias, tampoco me gustan porque se me hacen hombres poco delicados. Hay hombres -y lo he confirmado- a los cuales se les van formando sus manos con el tiempo y de acuerdo a las circunstancias, hasta lograr tener una mano más o menos fuerte y más o menos formadas. Una vez conocí a un chavo con estas características, me enamoré de él vivimimos juntos por largo, largo tiempo, y siempre me pregunté si con el paso del tiempo sus manos cambiarían hasta parecerse a las de mi papá.

8 de febrero de 2006

La casa de las mujeres migrantes

Ayer visité la casa que recoge sentimientos de mujeres migrantes. Ayer como otros días me encontré con la bienvenida de un llanto contenido, un nudo en la garganta, una historia desarrapada –no sé cómo llamarle-. Me encontré con las mujeres contenidas de emoción y ningún espacio por donde vaciar un poco de la tristeza que guardan en sus cuerpos rotos.
No son ganas de haceros llorar, son ganas de explicarme lo que de todos modos ya se pero no termino de comprender. Tampoco son ganas de glorificar la valentía femenina, no, tampoco es eso, sólo que me sorprende la visión de las mujeres que han sido ultrajadas, ajadas. ¿Cuál es el aliento que las mantiene de pie? Qué espíritu es el que no las deja doblar las rodillas para desvanecerse en el suelo y decir –¡ya no puedo más!, ¿será el sueño “americano”?
¿Será ese sueño que inicia en el seno de una vida sencilla, carente y con aspiraciones, el mismo que se convierte en una pesadilla que cruza fronteras violentas ultrajando en cada un poco de la dignidad humana? ¿!!Qué sueño tan poderoso es aquel que permite a una mujer ir dejando algo de ella misma, algo como la vida, como la seguridad, como lo que se ama, como un brazo, como una pierna, como el corazón!!?
Que sorpresa cuando me encontré a las “mujeres migrantes” con tanto empuje con tanto coraje y al mismo tiempo, con tanto dolo de lo abandonado atrás.
No me consuela ese intercambio de sufrimiento por coraje y valentía, no me consuela la permuta de una vida rota por la ilusión ferviente de cruzar “al otro lado”. No me consuela ese trueque entre la violación de sus derechos por “una vida mejor” en los yunaites.
Dicen que nadie escapa a la migración, incluso dicen que somos producto de ella, y eso es completamente aceptable… ¿pero cual ha sido el costo humano de esos movimientos? ¿Existe algún saldo –además del de las jugosas remesas - que nos permita “medir” el sufrimiento por el que literalmente, cruzan las y los migrantes?
Cuando salgo de esa casa de mujeres migrantes, me llevo su fuerza y su espíritu, me llevo en la memoria mujeres que luchan y me llevo una gran lección de vida, pero también me llevo una enorme incertidumbre…

13 de enero de 2006

Es extraño pero me pasa seguido, creo ver en las personas una parte débil que solo se nota en sus posturas corporales, en su forma de comer, de sentarse, de caminar, no sé exactamente si yo alucino o en realidad lo veo. Hoy que comía observé a un señor que estaba sentado frente a mí, su cuerpo era robusto y estaba muy concentrado en su plato -que por cierto estaba cargado de verduras-, me vino una sensación extraña me imaginé cómo habrá sido su infancia, imaginé que quizás pudo ser un niño con carencias -como todos- y que por eso la hora de la comida la tomaba casi como un ritual, donde no había otra cosa más que un plato lleno que contemplar.
Cada persona que hoy conocemos es el resultado de una larga historia, hay quienes han llevado a cuestas grandes retos que enfrentar, hay quienes nunca han sentido ni una pizca de dolor y sufrimiento. Quizás sea irreverente esto que voy a decir, pero creo que solo quien realmente ha sufrido en la vida la sabe valorar y observar tal y como es. No quiero decir que el sufrimiento sea la "vía" para hacer conciencia de la vida, quiero decir que cuando uno ha experimentado un dolo muy profundo, simplemente hay cosas que a ojos de otros resultan una gran tragedia, en lo que para uno -que ha recibido golpes de la vida- significa solo una situación más de la vida y aquí es adonde quería llegar. La vida se compone de uno y otro y otro suceso, cada uno nos va dejando vivencias distintas y marcas en el cuerpo, de amor, dolor, tristeza, alegria, angustia etc. Aquí el asunto es, hasta cuándo dejaremos de sufrir, cuándo entenderemos que las cosas buenas o malas que suceden en la vida solo son parte de esta y que nosotros solo somos seres pasajeros que en algún momento no estaremos en este mundo y que todo lo vivido se esfumará justo en el segundo en que la muerte nos alcance. Algunos dicen que existe el Karma y que éste se va acumulando vida tras vida, o de igual manera, se va limpiando día a día, hay muchas cosas que no sabremos nunca. A fin de cuentas lo único que sí tenemos seguro es que algún día vamos a desaparecer de éste mundo, y creo que solo por este hecho, tenemos que ponernos como tarea ser concientes de la vida y tratar de disfrutar cada momento, pero... qué sucede si la gente que amas no está conciente de esto?

3 de enero de 2006

INDIGNADA POR TRATO A MIGRANTES MEXICANOS!!!!

Tengo poco tiempo para escribir, pero no quisiera dejar pasar el día sin expresar mi gran, gran, gran, enojo y repudio ante la indignante forma de tratar a un ser humano que lo único que busca es una opción nueva de vida, una posibilidad de cambiar su destino, -que miren como es la vida... encontró la muerte justo en la frontera México-Estados Unidos, justo a la altura de Tijuana. Es indignate....
A las personas que quieren cruzar la famosa "frontera" -que en realidad la frontera está en la cabeza de los seres humanos, cabeza peligrosa por lo que veo- se les trata peor que a los animales, considero que no es justo lo que sucede, Estados Unidos refuerza sus fronteras porque????, porqué no deja entrar a los migrantes porqué???? cuál es su pleito con el mundo???? todos los estadunidenses pensarán igual???? Repito, me parece indignante que a estas alturas de la vida con tantas manifestaciones y luchas por el respeto a los derechos humanos, tantas lecciones de la historia se sigan cometiendo los mismos atropellos.
Estos atropellos continuarán e incluso se encrudecerán, Estados Unidos da la impresión de estar peleado con el mundo, y su energía la concentra en la acumulación, de TODO, comenzando por muertes y termando con odio y dinero, no quiero, de ninguna manera pensar en que toda su población carezca de sensibilidad y consciencia social, sería injusto de mi parte, sería tanto como decir que todos los latinoamericanos que pisan territorio estadunidense están libres de "pecado" no obstante, lo que sucede en dicho país y lo que instrumenta debería- por humanidad- ser repudiado y rechazado por su propia población.

22 de noviembre de 2005

OLOR A GUAYABA


Hoy por la mañana crucé el puente que me deja ver el mar azul, llegué a un lugar donde había una dama sentada leyendo un libro serenamente. Un olor a guayabadespertó en mí esa sensación extraña de fantasía y niñez....
Cuando era niña, tenía una amiga gorda que se llamaba Susana, hija de dos señores bastante extraños, de esas personas que uno sabe que son "buena onda" o de buen corazón, pero que todo el tiempo tienen un gesto de descontento, algo extraño de verdad...en fin. Lo importante de Susana era su casa, siempre limpia y ordenada, nada! estaba fuera de lugar, era impresionante, hasta el cuarto de la abuela donde por cierto, murió, estaba extraorganizado...
Bueno, pero lo importante de la casa de Susana, no era la organización sino ese olor a Guayaba que perfumaba toda su casa, el mismo que me hacía respirar profundo...
-Pobre Susana, ella siempre estaba tan preocupada por su gordura, que ni cuenta se daba que su casa estaba impregnada por un dulce olor a guayaba que le daba un alo de hogar, calientito, rico que yo sí percibía.
El olor provenía de un lugar que para mí era mágico y que pocas veces la mamá de Susana accedía dejarnos entrar, pues claro, ahí merito estaban los árboles de guayaba, tan bien cuidados, el pasto tan bien podado, que neta que yo, llegué a imaginar que ahí había hadas, quizás si.
Cuando entraba a ese jardín las horas se me iban volando, podíamos jugar a las muñecas, a las mamás, a las señoritas que se pintaban las uñas... a lo que fuera, y yo seguía sintiendo que el tiempo no pasaba, que simplemente se detenía...hasta que ya cayendo la tarde escuchaba un grito de enojo y amargura desde el interior de la casa que decía - !Susana!- era un "Susana" rotundo, sin opción ni oportunidad de nada, que significaba: -ya estuvo! sálganse inmediatamente de mi jardín!, así vivía yo ese horrible grito...
Mas hacia lo lejos, se escuchaba una voz delgadita que decía -Lulú y Susiiiii !!!, ya vámonos, esa era mi mamá, que ordenaba un "se acabó el rico olor de guayaba".